Cólico renal o nefrítico: definición, causas, síntomas y tratamiento

El cólico nefrítico es uno de los cuadros que más se presentan en el área de urgencias. Constituye la causa de dolor intenso más frecuente en el ámbito de la urología, y causa un gran malestar al paciente que lo sufre.

¿Qué es el cólico nefrítico?

El cólico renal o nefrítico se trata de un dolor agudo extremadamente intenso que se produce en la región lumbar y se extiende por la espalda. Generalmente se debe a una obstrucción de la vía urinaria en uno o más puntos desde la salida del riñón hasta la uretra, lo que produce un aumento repentino de la presión dentro de la luz urinaria que origina este dolor brusco. La obstrucción casi siempre está causada por la presencia de un cálculo renal, es decir, una piedra que se forma en el riñón y se enclava en la pared del tracto urinario. Más tarde explicaremos las causas por las que puede formarse esta piedra.

En cuanto a las características del dolor, este puede llegar a ser tan profundo que se superpone al sufrido en un parto o una rotura ósea, por lo que a veces el paciente puede perder la conciencia. Además, se produce de forma aguda, ya que las piedras que se instauran lentamente no suelen producir un cuadro tan exuberante. Esta es la razón de que su magnitud en urgencias sea tan grande, pero realmente es un cuadro que se soluciona rápidamente con la administración de analgésicos.

 

Causas del cólico renal

En más del 90% de los casos este dolor tan característico está producido por la presencia de un cálculo renal en el interior de la vía urinaria. Aunque esta piedra no obstruya completamente la luz del tracto urinario, puede enclavarse a la pared provocando una reacción inflamatoria. A su vez, esta reacción lleva a la secreción de prostaglandinas y más citoquinas, que pueden provocar un espasmo de la musculatura lisa de la vía urinaria; hecho que origina el dolor. Generalmente existen 3 sitios en los cuales, debido a su mayor estrechez, se sitúan más frecuentemente los cálculos: la salida de la pelvis renal (riñón) hacia el uréter, la zona del uréter que contacta con la arteria ilíaca interna y el punto de entrada del uréter hacia la vejiga urinaria.

La formación de estas piedras tiene lugar en la luz del tracto urinario por la mayor concentración de sustancias formadoras de cristales en la orina. Existen varios tipos de cálculos renales según su composición:

  • Cálculos de calcio:  están formados por oxalato de calcio, un compuesto muy común en los alimentos que consumimos habitualmente. Aunque la concentración de este en orina puede aumentar por varias patologías, lo normal es que se formen por una falta de hidratación, que disminuye la composición acuosa de la orina y predispone a formar el cálculo.
  • Cálculos de ácido úrico: este es un compuesto que se excreta en la orina de forma normal, ya que puede ser tóxico para el organismo. Tendrá lugar la formación de la piedra en pacientes con gota y en personas que consumen muchas proteínas o que tienen problemas de hidratación.
  • Cálculos de estruvita: tienen lugar en infecciones del tracto urinario, pudiendo alcanzar grandes tamaños.
  • Cálculos de cistina: se dan en trastornos genéticos relacionados con el metabolismo de la cistina (es un aminoácido).

Generalmente, hay ciertos factores que predisponen a la aparición de los cálculos, como son:

  • Hidratación insuficiente: como antes hemos comentado, predispone a la formación de piedras al aumentar la concentración de la orina (se vuelve menos acuosa o diluida). Suele aumentar su incidencia en las épocas de calor por la pérdida de agua en el sudor, y también en las personas de avanzada edad por su déficit para detectar las pérdidas de agua. Cabe destacar que cuando tenemos falta de agua, el organismo pone en marcha la secreción de ciertas hormonas que actúan a nivel renal provocando su reabsorción con el objetivo de ahorrar líquido, lo que da el resultado de una orina más concentrada.
  • Dieta: el consumo en exceso de proteínas y sobre todo de sal puede contribuir a este hecho.
  • Antecedentes familiares: como hemos comentado antes, los cálculos renales pueden ser por una enfermedad genética de carácter hereditario.
  • Ciertas patologías: algunas enfermedades del aparato urinario, metabólicas o infecciones…
  • Obesidad.
  • Edad avanzada.

Síntomas del cólico de riñón

Lo más destacable de este cuadro es el dolor característico que produce. Se trata de un dolor de tipo “cólico”, es decir, que va y viene y aumenta de intensidad de forma repentina. Conforme va avanzando el cuadro, el dolor se puede expandir por la espalda y la zona genital. Además, se suele acompañar de síntomas vegetativos como sudores, taquicardia, palidez, náuseas, mareos…

Además, otros síntomas relacionados pueden ser: 

  • Hematuria.
  • Necesidad continua de orinar.
  • Pequeño volumen de micción.
  • Dolor intenso al esfuerzo miccional.

Tratamientos del cólico renal

El tratamiento en este caso se centrará primero en disminuir el dolor y los síntomas en el momento del ingreso (tratamiento sintomático), y después en resolver la causa del problema (destruir el cálculo).

Lo primero al llegar el paciente a urgencias será resolver el cuadro mediante tratamiento sintomático. Para el dolor cólico se administran analgésicos como el Metamizol. Además, se suelen acompañar de espasmolíticos para reducir la contracción refleja de la musculatura lisa del tracto urinario que está produciendo ese dolor intenso. En el caso de pequeños cálculos, este tratamiento junto con la correcta hidratación suele ser suficiente para expulsar sin dolor la piedra.

En el caso de encontrarnos con un cuadro más severo en el que el cálculo sea de mayor tamaño, será necesario recurrir a técnicas más exhaustivas para el tratamiento del mismo. Entre ellas destacamos:

  • Uso de ondas sonoras: trata de fragmentar los cálculos de gran tamaño mediante el uso de ondas de choque. Es una técnica no invasiva, es decir, las ondas se envían desde un aparato extracorpóreo. Su uso también cuenta con algunos inconvenientes, pues puede producir dolor durante el procedimiento (se realizará bajo sedación) o al expulsar los pequeños fragmentos en la orina, además de hematuria, hematomas o pequeños sangrados en la zona perilesional.
  • Cirugía de extracción del cálculo: el procedimiento se conoce como “nefrolitotomía percutánea”, y se optará por esta opción en casos de cálculos de un tamaño excesivamente grande. En la intervención, que se realiza con anestesia general, se hace una pequeña incisión en la zona lumbar y se accede a la localización del cálculo para su extracción. Será necesario el ingreso hospitalario durante un par de días.
  • Intervencionismo endoscópico: consiste en la introducción de un endoscopio fino por la uretra para alcanzar la localización del cálculo a nivel vesical o renal y fragmentarlo para su posterior excreción por la orina.

¿Cómo se puede prevenir el cólico nefrítico?

Como antes hemos comentado, la carencia de una correcta hidratación es uno de los factores predisponentes más importantes para la formación de cálculos renales. Además, las dietas con exceso de sal y proteínas también son peligrosas.

Por tanto, una buena prevención consistirá en una correcta hidratación (sobre todo en los meses calurosos) y una dieta saludable exenta de consumo excesivo de sal o proteínas.

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