¿Qué es la fimosis? Causas, Consecuencias y Solución

La fimosis no es más que la estrechez de la abertura del prepucio (piel que cubre al glande) que impide descubrir el glande al completo. A edades tempranas este hecho es totalmente normal, ya que el prepucio se encuentra adherido al glande por su cara interna en el momento del nacimiento, y se irá despegando fisiológicamente a partir de los 3 años aproximadamente.
La fimosis se vuelve algo patológico en el momento que, una vez alcanzada la adolescencia, esta produce problemas a la hora de orinar o mantener relaciones sexuales normales. Llegado este caso, lo más recomendable es acudir al médico para solucionar el problema.

Causas de la fimosis en adultos, niños y bebés

La fimosis es una patología con diversa causalidad. Generalmente existen tres escenarios:

La punta del prepucio (apertura por donde sale el glande) es demasiado estrecha, o bien tiene falta de elasticidad, impidiendo la salida del glande de forma completa o parcial. Debemos recordar que la estrechez del prepucio es normal hasta la adolescencia, convirtiéndose en algo patológico si persiste en la edad adulta.
Algunas enfermedades de la piel que producen la pérdida de su elasticidad (el Liquen es de las más comunes) pueden ser causa de fimosis, pero en este caso observaríamos lesiones características de esta enfermedad en la piel de esta zona.

Existencia de adherencias entre la superficie interna del prepucio y el glande, lo que impediría su separación. Los recién nacidos tienen el prepucio pegado al glande de forma fisiológica y este se irá despegando más tarde o temprano, de forma que a la edad de 3 años el 90% de los niños tienen un prepucio correctamente retráctil. Igualmente, se considera algo normal si persiste hasta la época puberal.
Estas adherencias también pueden estar provocadas por retracciones forzadas en el bebé por parte de los padres a la hora de la higiene genital. Es importante mantener una higiene genital correcta e incluso tratar de retraer suavemente el prepucio con el fin de evitar la fimosis, pero no hay que ser bruscos.

– El frenillo del pene (tejido conectivo que une el prepucio con el glande por su parte anteroinferior) es demasiado corto, de forma que impide la completa retracción del prepucio.

Existen otras causas que podrían provocar estos escenarios, como: inflamación crónica del glande o balanitis, a veces provocada por infecciones reincidentes del glande (común en diabéticos con enfermedad no controlada o en personas con falta de higiene íntima), por traumatismos causados con instrumental quirúrgico, prácticas sexuales violentas…

Consecuencias de la fimosis o frenillo corto

Generalmente la fimosis no es una enfermedad urológica grave, produciendo molestias leves en la mayoría de los pacientes, sobre todo en el ámbito de la actividad sexual. 

Sin embargo, en casos más graves de obstrucción podría afectarse la funcionalidad normal del pene, causando imposibilidad de tener relaciones sexuales satisfactorias, dolor a la erección, dificultad para orinar o incluso complicaciones del glande por falta de flujo sanguíneo. Aunque no son frecuentes, algunas de la complicaciones de la fimosis son:

  • Balanitis: se trata de la infección del glande, normalmente por acumulación del esmegma (secreción características de las glándulas del glande) bajo el prepucio.
  • Infección de orina: normalmente causada por extensión de la balanitis.
  • Adherencias entre glande y prepucio: podrán neoformarse en una fimosis preexistente, complicando el cuadro de obstrucción.
  • Parafimosis: la comentamos a continuación. 

¿Qué es la parafimosis?

Se trata de un cuadro de urgencia en urología, que tiene lugar sobre todo en pacientes con fimosis, en el que el prepucio produce una obstrucción del glande debido a una retracción forzada de este y a una falta de recuperación de su posición inicial, de forma que se ve comprometido el riego sanguíneo del propio glande y se produce una inflamación. Esta complicación deberá ser solucionada de forma urgente para devolver la irrigación antes de que el glande acabe por necrosarse (lo que significaría que habría que extirparlo).

Los síntomas que tendrán lugar son muy claros: dolor que se torna intenso, dificultad para devolver el prepucio a su posición normal y cambio del color del glande hacia rojo oscuro o azulado.

Para evitar este cuadro nunca se debe dejar el prepucio retraído tras la limpieza, tras orinar o después del acto sexual. A veces es común en ancianos hospitalizados que reciben limpieza genital por parte del servicio de enfermería y no se evita correctamente esta complicación.

El tratamiento urológico inicial consistirá en la presionar manualmente sobre el glande y devolver el prepucio a sus sitio, pudiendo ser necesario el uso de lubricantes o anestesia local. Si esto no fuese posible, se plantearían otras opciones como realizar una pequeña incisión descompresiva en el prepucio o la circuncisión de urgencia.

¿Cómo curar y solucionar la fimosis?

Existe una amplia posibilidad terapéutica para la enfermedad de fimosis. Principalmente se dividen en tratamientos médicos y tratamientos quirúrgicos. Siempre se optará preferentemente por la opción médica, dejando la cirugía para cuando la primera no tenga efecto. Igualmente, el tratamiento siempre se individualiza según las características del paciente y sus preferencias.

Pomadas para la fimosis

La fimosis puede tratarse con el uso de antiinflamatorios esteroideos (corticoides) tópicos. Su aplicación diaria sobre el prepucio y glande, acompañado de la realización de ejercicios de estiramiento del prepucio, suele dar buenos resultados en un periodo de 1 a 3 meses, pudiendo conseguir un prepucio perfectamente retráctil.

Ejercicios para fimosis

Son muy recomendables, y se concomitan con otros tratamientos médicos como el propuesto en el punto anterior. El paciente puede realizarlos en su casa de forma diaria.
La indicación es intentar estirar el prepucio de forma manual, estando recomendada la masturbación con movimientos de arriba a abajo del prepucio, pudiéndose usar cremas o lubricantes para ayudar.
La base etiológica de este tratamiento es la capacidad de la piel para aumentar el número de células de forma adaptativa cuando es sometida a estiramientos continuos.

¿Cuándo operar la fimosis?

Se optará por el tratamiento quirúrgico cuando los tratamientos anteriormente propuestos no hayan dado resultado, o bien en casos especiales o graves de fimosis. Recordemos que el tratamiento será siempre individualizado.

¿Cómo se soluciona la fimosis con operación?

La principal opción quirúrgica será la circuncisión. Sin embargo, esta también es la más radical, por lo que se barajarán primero otras opciones:

  • Prepucioplastia: en esta técnica se escisiona solo la zona más estrecha del prepucio que obstruye la salida del glande. Permite la conservación del prepucio intacto, y está indicada sobre todo en aquellos casos en los que el glande puede asomar al exterior, pero no salir completamente.
  • Frenuloplastia: estará indicada en aquellos casos en los que el problema radique en un frenillo demasiado corto. Consiste en realizar una incisión sobre este, eliminando la tensión.
  • Como última opción estará la circuncisión, que consiste en eliminar el prepucio dejando el glande completamente al descubierto. Se reserva para los casos más complicados.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
close-link