Prostatitis crónica, tratamiento profesional

La prostatitis crónica se trata de una inflamación permanente de la glándula prostática que se agrava de forma recurrente. Generalmente inicia con una inflamación aguda que no cura por completo, de forma que podrán producirse nuevos cuadros agudos de inflamación.
La inflamación de la próstata se basa normalmente en un aumento del tamaño prostático junto con ciertos cambios característicos que producirán los síntomas.

· Causas de prostatitis

Se puede producir una prostatitis aguda por prácticamente cualquier bacteria que cause una infección de orina.

Existen situaciones que favorecen la aparición de prostatitis, como puede ser una obstrucción de las vías urinarias que provoque el estancamiento de la orina (obstrucción de la vejiga, fimosis) y derive en un proceso infeccioso en estas, la colocación durante un tiempo excesivo de una sonda vesical o realización de algunos procedimientos médicos como la biopsia de próstata, o bien la evolución de una infección de transmisión sexual como la gonorrea o la clamidia. Además, la hiperplasia prostática benigna (común en varones mayores de 50 años) también es un factor de riesgo de prostatitis.

Cuando una prostatitis aguda no se trata de forma correcta o bien el agente patógeno resiste al antibiótico, esta puede evolucionar a una prostatitis bacteriana crónica. También se da el caso del Síndrome de Dolor Pelviano Crónico, en el que encontramos una próstata inflamada de forma crónica sin la presencia de un agente infeccioso.

Prostatitis Cronica Tratamiento

· Síntomas de la próstata inflamada

Como ya hemos comentado, la inflamación aguda de la próstata da lugar a un determinado cuadro clínico. En la forma crónica, los síntomas serán similares, aunque la forma en que se producen será diferente.

La prostatitis aguda producirá un cuadro sintomático intenso y más severo. Los síntomas que podemos observar dependerán de la causa de la enfermedad y generalmente son:

  • Síntomas típicos gripales como fiebre y escalofríos.
  • Dificultad orinar (disuria).
  • Sensibilidad en la zona inferior del abdomen.
  • Dolor o ardor en la micción.
  • Necesidad imperiosa de orinar.
  • Orina de olor fétido.
  • Sangre en orina y/o en semen.
  • También puede darse una experiencia dolorosa durante la eyaculación o la defecación.
  • Posible disminución del deseo sexual a causa de estas experiencias dolorosas.
  • Dolor en la zona perineal que puede irradiarse hacia el escroto y pene, pubis y cara interna de los muslos.

En la prostatitis crónica se darán síntomas similares a los descritos, pero con menor intensidad. La evolución de la enfermedad será mucho más lenta y progresiva, y se observarán periodos de agravamiento agudo de la sintomatología. Además, no suele darse fiebre en este caso.

· ¿Cómo se diagnostica una prostatitis?

Lo primero que llamará la atención del médico en la consulta será la clínica del paciente, descrita anteriormente. Podrá realizarse para el diagnóstico una exploración prostática mediante tacto rectal siempre que sea posible para el paciente, y tras esto se recurrirá al uso de pruebas diagnósticas más específicas. Algunas de estas son:

  • Análisis de sangre: un PSA elevado será indicativo de prostatitis, aunque no descartaría otras patologías prostáticas.
  • Análisis de semen y orina: pueden hacerse cultivos en busca del agente bacteriano causante, así como observar la presencia de células inflamatorias (leucocitos).
  • Masaje prostático: se realiza para obtener una secreción de líquido prostático para su posterior análisis.
  •  Estudios diagnósticos imagenológicos: pueden solicitarse por el médico pruebas como la ecografía de próstata o la TC del tracto urinario.
  • Biopsia de próstata: se realiza sobre todo en prostatitis crónicas para observar la evolución de la enfermedad y el grado de afectación del tejido prostático

Según el resultado obtenido, podemos clasificar la prostatitis en varios tipos:

  • Prostatitis aguda bacteriana: se identifican síntomas agudos y un cultivo de orina o semen positivo para alguna bacteria conocida.
  • Prostatitis crónica bacteriana: se origina a partir de la anterior, y sigue dando un cultivo bacteriano positivo.
  • Prostatitis crónica o Síndrome de Dolor Pelviano Crónico: se da cuando hay presencia de los síntomas, pero el cultivo no es positivo para bacterias. Puede ser inflamatorio o no, dependiendo de la presencia de leucocitos en semen u orina. Es bastante común.
  • Prostatitis asintomática: en este caso encontramos leucocitos, pero no existen los síntomas o no son evidentes.

Sintomas de la Prostata Inflamada

· Tratamiento de la prostatitis

En el caso de una prostatitis aguda, el principal objetivo será identificar mediante cultivo la bacteria causante de la infección. En este tipo de infecciones la bacteria causante suele ser bastante conocida, ya que procederá de la infección urinaria (una de las infecciones más comunes) o bien de una infección por transmisión sexual. Lo importante será tratarla de forma rápida y eficaz para evitar que pueda evolucionar a una prostatitis crónica. 

Según la bacteria hallada en el cultivo se optará por un tipo de antibiótico u otro. El tratamiento será durante un tiempo corto, pero es importante tomar todas las dosis indicadas por el médico aún cuando no se observan síntomas, para evitar la resistencia bacteriana al antibiótico. En casos graves puede ser necesaria la hospitalización. 

También pueden usarse analgésicos para calmar el dolor o bien antiinflamatorios no esteroideos (AINEs). 

En prostatitis crónicas el tratamiento es más complicado, por lo que conviene ponerse en manos de un buen urólogo con experiencia. Estos casos se suelen dar cuando se produce resistencia microbiana a los medicamentos, por lo que el método indicado será la administración de dosis menores en un periodo de tiempo mayor (entre 4 y 12 semanas).

En algunos casos la elección suele ser cambiar el tipo de antibiótico usado por otro más específico y efectivo capaz de penetrar correctamente hasta la próstata. 

Además, existen numerosos tratamientos para paliar el dolor en el Síndrome de Dolor Pelviano Crónico. Destacamos como tratamiento médico el uso de antiinflamatorios, alfabloqueantes y fitoterapia. Otros tratamientos son los físicos, destacando el uso de ondas de choque de baja intensidad, las cuales consiguen disminución del dolor con muy pocos efectos adversos.

· ¿Cuánto dura una prostatitis?

Lo primero que llamará la atención del médico en la consulta será la clínica del paciente, descrita anteriormente. Podrá realizarse para el diagnóstico una exploración prostática mediante tacto rectal siempre que sea posible para el paciente, y tras esto se recurrirá al uso de pruebas diagnósticas más específicas. Algunas de estas son:

  • Análisis de sangre: un PSA elevado será indicativo de prostatitis, aunque no descartaría otras patologías prostáticas.
  • Análisis de semen y orina: pueden hacerse cultivos en busca del agente bacteriano causante, así como observar la presencia de células inflamatorias (leucocitos).
  • Masaje prostático: se realiza para obtener una secreción de líquido prostático para su posterior análisis.
  •  Estudios diagnósticos imagenológicos: pueden solicitarse por el médico pruebas como la ecografía de próstata o la TC del tracto urinario.
  • Biopsia de próstata: se realiza sobre todo en prostatitis crónicas para observar la evolución de la enfermedad y el grado de afectación del tejido prostático

Según el resultado obtenido, podemos clasificar la prostatitis en varios tipos:

  • Prostatitis aguda bacteriana: se identifican síntomas agudos y un cultivo de orina o semen positivo para alguna bacteria conocida.
  • Prostatitis crónica bacteriana: se origina a partir de la anterior, y sigue dando un cultivo bacteriano positivo.
  • Prostatitis crónica o Síndrome de Dolor Pelviano Crónico: se da cuando hay presencia de los síntomas, pero el cultivo no es positivo para bacterias. Puede ser inflamatorio o no, dependiendo de la presencia de leucocitos en semen u orina. Es bastante común.
  • Prostatitis asintomática: en este caso encontramos leucocitos, pero no existen los síntomas o no son evidentes.

· Consecuencias de una prostatitis

La prostatitis crónica supone una enfermedad muy molesta y que perjudica bastante la calidad de vida del paciente, ya que el dolor crónico afecta a la moral de quién lo sufre, y la falta de mejoría aún más. Es por eso que es muy importante tener mucha paciencia (médico y paciente) y ponerse en manos de un buen urólogo.

· ¿Cómo se transmite la prostatitis?

La prostatitis como tal no se transmite. En cambio, algunas ETS podrían provocar una prostatitis. Por tanto, es importante evitar las prácticas sexuales de riesgo para impedir potencialmente contraer esta enfermedad.

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