La hidronefrosis es una condición médica de la que estamos seguros que habrás escuchado hablar en numerosas ocasiones. Esta puede afectar a niños y adultos, y sus grados de afectación varían mucho.
Por ello, desde nuestra clínica de urología en Málaga queremos que conozcas todo sobre la hidronefrosis. De esta forma, vas a poder saber cómo actuar y cómo detectar si te encuentras en esta situación.
Lo que encontrarás en este texto…
- ¿Qué es la hidronefrosis?
- Causas de la hidronefrosis
- ¿Cómo se diagnostica la hidronefrosis?
- Grados de hidronefrosis
- Síntomas de la hidronefrosis
- Cuándo acudir a urgencias
- Tratamiento de la hidronefrosis
- Hidronefrosis y cáncer
- Preguntas frecuentes
¿Qué es la hidronefrosis?
La hidronefrosis es la dilatación de la pelvis renal y los cálices del riñón a causa de una acumulación anómala de orina, provocada por una obstrucción en su flujo normal. Es una condición que puede afectar tanto a niños como a adultos, y su gravedad varía mucho según la causa y el grado de obstrucción.
Puede ser transitoria —sobre todo en bebés, donde a menudo se resuelve sola— o persistente y progresiva, en cuyo caso requiere valoración y tratamiento por parte de un urólogo. Un diagnóstico temprano es clave para evitar que la obstrucción prolongada dañe la función renal.
Causas de la hidronefrosis
Las causas más frecuentes de la hidronefrosis incluyen:
- Cálculos renales que bloquean el uréter
- Tumores que comprimen o invaden la vía urinaria
- Estrechamiento (estenosis) del uréter, de origen congénito o adquirido
- Malformaciones congénitas del tracto urinario, especialmente relevantes en el diagnóstico prenatal y en la primera infancia
- Hiperplasia benigna de próstata (HBP) en hombres, que al aumentar el tamaño de la próstata puede dificultar el vaciado vesical y generar presión retrógrada hacia los riñones.
- Reflujo vesicoureteral, más habitual en población infantil
¿Cómo se diagnostica la hidronefrosis?
El diagnóstico de la hidronefrosis combina la exploración clínica con pruebas de imagen. Las más habituales son:
- Ecografía urológica: es la prueba de primera línea, no invasiva e indolora, que permite visualizar la dilatación del sistema renal y orientar sobre su causa.
- Analítica de orina, para descartar infección o presencia de sangre
- Urografía o uro-TAC, cuando se necesita más detalle sobre la localización exacta de la obstrucción
- Analítica de sangre, para valorar la función renal (creatinina, filtrado glomerular)
Un diagnóstico correcto no solo confirma la hidronefrosis, sino que identifica su causa — un paso imprescindible para elegir el tratamiento adecuado.
Grados de hidronefrosis

La hidronefrosis se clasifica en cuatro grados según la severidad de la dilatación de la pelvis renal:
Hidronefrosis grado 1
Dilatación leve de la pelvis renal, sin afectación significativa del flujo de orina. Con frecuencia no da síntomas y se detecta de forma incidental en una ecografía.
Hidronefrosis grado 2
Dilatación moderada de la pelvis y los conductos renales, con obstrucción parcial del flujo. Suele requerir seguimiento periódico para comprobar que no progresa.
Hidronefrosis grado 3
Dilatación más severa, con obstrucción considerablemente más pronunciada. En este punto ya suele recomendarse intervención para evitar daño renal progresivo.
Hidronefrosis grado 4
Grado más grave: la dilatación es extrema y el flujo de orina está completamente obstruido. Requiere tratamiento urgente para preservar la función del riñón afectado.
Síntomas de la hidronefrosis

Los síntomas dependen de la causa y la gravedad, y en los grados leves puede no haber ninguno. Cuando aparecen, los más habituales son:
- Dolor al orinar o dificultad para orinar
- Dolor en el costado o el abdomen (a menudo tipo cólico)
- Sangre en la orina (hematuria)
- Infecciones urinarias de repetición
- En casos avanzados, signos de insuficiencia renal (cansancio, hinchazón, cambios en la cantidad de orina)
Cuándo acudir a urgencias
Debes acudir a urgencias o contactar con tu urólogo sin demora si presentas:
- Dolor muy intenso y súbito en costado o abdomen (posible cólico renal obstructivo)
- Fiebre alta acompañada de dolor lumbar (posible infección renal asociada a la obstrucción)
- Incapacidad para orinar (anuria)
- Sangre abundante en la orina
Estos síntomas pueden indicar una obstrucción severa o una infección sobreañadida, y cuanto antes se traten, menor es el riesgo de daño renal permanente.
Tratamiento de la hidronefrosis
El tratamiento depende de la causa y el grado de la hidronefrosis:
- Casos leves o transitorios (frecuentes en bebés): seguimiento con ecografías periódicas, sin intervención activa
- Infección asociada: tratamiento antibiótico
- Obstrucción por cálculos: desde manejo expectante hasta procedimientos para eliminar o fragmentar el cálculo
- Obstrucción estructural o por HBP: puede requerir cirugía para corregir la causa de fondo
- Casos congénitos severos: cirugía correctora, especialmente en los primeros meses de vida
El objetivo en todos los casos es el mismo: liberar la obstrucción y preservar la función renal el máximo tiempo posible.
Hidronefrosis y cáncer
La hidronefrosis puede, en algunos casos, estar causada por un tumor que obstruye la vía urinaria, pero esto no ocurre en la mayoría de los casos, y no debe asumirse como la causa por defecto. Cuando sí existe esa relación, el tratamiento combina la extirpación o reducción del tumor con la restauración del flujo urinario normal. Si quieres saber más sobre esta patología, puedes consultar la información que tenemos disponible sobre el cáncer de riñón.
Preguntas frecuentes
¿La hidronefrosis se puede curar?
Sí, en muchos casos es reversible una vez se elimina la causa de la obstrucción, especialmente en grados leves o cuando se detecta a tiempo.
¿Es lo mismo hidronefrosis que insuficiencia renal?
No. La hidronefrosis es una dilatación por obstrucción; la insuficiencia renal es una pérdida de función del riñón, que puede ser consecuencia de una hidronefrosis no tratada, pero no es lo mismo.
¿La hidronefrosis duele siempre?
No. Los grados leves suelen ser asintomáticos y se detectan de forma incidental en una ecografía realizada por otro motivo.
¿Es grave la hidronefrosis en el embarazo?
La hidronefrosis leve es relativamente frecuente en el embarazo por la compresión del útero sobre los uréteres, y suele resolverse tras el parto. Aun así, conviene que la valore un especialista.
En nuestra clínica de urología en Málaga, el Dr. Pedro Torrecillas y su equipo realizan un diagnóstico personalizado de cada caso de hidronefrosis para determinar el tratamiento más adecuado. Pide tu cita aquí.